Una muy buena experiencia para conocer más a fondo una empresa familiar que ha prosperado y mejorado con el paso de los años y de generaciones. Muy recomendable dentro de un marco de visita gastronómica a Salamanca. Éramos 4 asistentes y la atención fue muy cordial y cercana.
La visita estuvo interesante, sobre todo para los que no conocemos del tema. Se ve el proceso del secado de los jamones por completo. Nuestra guía fue Carmen, directora de marketing, que lo hizo realmente bien a pesar de no ser su función (la guía habitual estaba ausente). Pero esto se notó, ya que muchas dudas que planteamos no las supo responder. Es de agradecer su sinceridad, en vez de fingir que lo sabía todo. Pero, sobre todo, valoro su cercanía, simpatía y amabilidad. Fuimos 5 asistentes, de los cuales, 3 hablaban inglés y dos, español, así que la visita duró el doble ya que todo lo tuvo que explicar dos veces. Y aunque Carmen lo hizo estupendamente, se alarga en exceso y se pierden detalles... Como recomendación, sería preferible que indicasen en qué idioma será la visita, para que sólo se haga en uno, ya que, a mí, por ejemplo, me daba igual ir un día que otro. Por lo que he leído en las reseñas y lo que ella nos comentó, es bastante habitual que una visita se dé en varios idiomas.
En cuanto a la degustación, considero que fue un poco pobre, como que se le dio poca importancia... Hubiese estado bien un plato individual para cada uno, con una muestra de todo lo que había para probar, en vez de unos platos compartidos y picar como si fuese un "pincheo". De hecho, éramos 5 pero, por ejemplo, de lomo o lomito sólo había 3 porciones.
Y en cuanto a la presentación, quedaba muy cutre ver una botella ya abierta y a la mitad de vino (muy rico) y una a la mitad de agua. Aunque no se vaya a beber todo, que no hemos ido a eso, la imagen es importante y realmente, parecía que íbamos a comer y beber lo que habían dejado los anteriores. Sinceramente, parecían sobras.
En cuanto al precio, realmente caro para una visita. Estaría justificado si la cata degustación hubiese estado mejor.
La visita estuvo realmente interesante, sobre todo para los que no conocemos del tema. Se ve el proceso del secado de los jamones por completo. Nuestra guía fue Carmen, directora de marketing, que lo hizo realmente bien a pesar de no ser su función (la guía habitual estaba ausente). Pero esto se notó, ya que muchas dudas que planteamos no las supo responder. Es de agradecer su sinceridad, en vez de fingir que lo sabía todo. Pero sobre todo valoro su cercanía, simpatía y amabilidad. Fuimos 5 asistentes, de los cuales, 3 hablaban inglés y dos, español, así que la visita duró el doble ya que todo lo tuvo que explicar dos veces. Y aunque Carmen lo hizo estupendamente, se alarga en exceso y se pierden detalles... Como recomendación, sería preferible que indicasen en qué idioma será la visita, para que sólo se haga en uno, ya que, a mí, por ejemplo, me daba igual ir un día que otro. Por lo que he leído en las reseñas y lo que ella nos comentó, es bastante habitual que una visita se dé en varios idiomas.
En cuanto a la degustación, considero que fue un poco pobre, como que se le dio poca importancia... Hubiese estado bien un plato individual para cada uno, con una muestra de todo lo que había para probar, en vez de unos platos compartidos y picar como si fuese un "pincheo". De hecho, éramos 5 pero por ejemplo de lomo o lomito sólo había 3 porciones.
Y en cuanto a la presentación, quedaba muy cutre ver una botella ya abierta y a medias de vino (muy rico) y una a medias de agua. Aunque no se vaya a beber todo, que no hemos ido a eso, la imagen es importante y realmente, parecía que íbamos a comer y beber lo que habían dejado los anteriores.
Really great experience. We loved how personalized the experience was and how much we have learned. Our guide was fantastic!
buenos dias, La guía fue muy amable, pero al intentar complacer tanto a los visitantes hispanohablantes como a los angloparlantes ese día, su ritmo de conversación fue, lamentablemente, demasiado rápido para que sus comentarios fueran ameno. Además, habría sido preferible una cata en una sala de recepción.
Una visita completa, conoces detalles que no sabías, la persona que lo imparte era muy agradable. Como sugerencia; que la degustación se hiciese en otra sala, pues en la que se hace tiene el encanto de ser la sala donde hay jamones pero hace bastante frío para estar ahí parados.








