Nuestra primera vez en feria alimentaria: Aprendizajes clave para impulsar el negocio internacional

Nuestra primera vez en feria alimentaria: Aprendizajes clave para impulsar el negocio internacional

 

Del 23 al 26 de marzo tuvimos la oportunidad de ir por primera vez a Alimentaria + Hostelco (edición especial 50 aniversario) en Fira de Barcelona.

Aunque Ibéricos Torreón tiene un foco claro B2B, para nosotros no fue solo “estar presentes”, fue un termómetro real para entender qué se está comprando, cómo se está vendiendo y qué exige el mercado (España y fuera) en 2026. También fue el sitio donde se abren conversaciones que, por email, tardas meses en conseguir.

Aquí van nuestros 5 aprendizajes más relevantes, contados para gente de internet que ya sabe de comida/ibérico, pero no vive dentro del sector:

1) Alimentaria no va de postureo, va de negocio real

Se nota desde que entras. Aquí la gente no va “a mirar”, va a:

  • Descubrir proveedores
  • Comparar calidades
  • Hablar de condiciones
  • Avanzar decisiones.

Es una feria pensada como cruce gigante entre industria + retail + hostelería, con mucha presencia internacional.

Si te interesa entender cómo se mueve el mercado alimentario, Alimentaria es una radiografía bastante fiel.

2) La exportación se respira, fuera de España el ibérico interesa, pero no se compra “solo por ser bueno”

Uno de los grandes focos de esta edición ha sido la exportación. Se habló constantemente de distribución, formatos, certificaciones, logística y acuerdos comerciales.

Lo interesante (y muy realista) es la demanda internacional existe, pero lo que hace que se firme no es solo “calidad”, sino:

La fiabilidad

La consistencia

La capacidad de suministro

El cumplimiento de papeles, tiempos y regularidad

En ibérico, el “wow” te abre la puerta.

3) Tendencias 2026: se busca diferenciación, pero también facilidad de compra

Más allá del producto, en la feria se ve un patrón claro: el mercado está premiando propuestas que combinen algo distintivo con facilidad de comercialización (explicarlo rápido, venderlo fácil y repetirlo sin problemas).

Además, varios medios que cubrieron la feria destacaban la presencia de innovación y tendencias ligadas a salud/nutrición, como el empuje de productos altos en proteína.
Para una marca tradicional, esto no significa “cambiar la esencia”, sino saber traducir tu valor al idioma en el que compra cada país y cada canal: menos folklore y más “qué gana el consumidor / por qué confiar / cómo se usa”.

4) Lo más valioso no es “cuánta gente te visita”, sino salir con pasos reales

Una feria compensa cuando sales con conversaciones que te abren contexto, reuniones cerradas y siguientes pasos claros.

En este sentido, el balance fue muy positivo para Torreón, ya que tuvimos varias reuniones y fuimos acercando posturas con importadores de diferentes mercados nacionales e internacionales.

La métrica no es “cuántas tarjetas”, sino cuánto valor de encaje, volumen, canales, requisitos, y timing tiene una empresa.

5) Menos visitante asiático, pero reuniones internacionales muy interesantes.

El contexto global se notó, ya que percibimos menos presencia de visitante asiático, algo coherente con un escenario internacional más inestable por los conflictos actuales.

Aun así, tuvimos reuniones con importadores de Canadá, Colombia, China, Japón y distintos países de Europa. Mercados donde el ibérico tiene recorrido, pero exige un trabajo fino de adaptación comercial, consistencia y, sobre todo, construcción de confianza